Mi nombre es Maria Inés Ernestina Ramirez. Hace unos cuantos años me casé con José… Alvarez para más datos. El es un hombre… bueno, es un hombre, para qué entrar en más detalles. Por ahora confórmense con eso. Es un hombre. Y las mujeres necesitamos a nuestro lado un hombre. Bien, el asunto es que al haberme casado con José pasé a ser la señora de Alvarez, desde entonces mis iniciales son M.I.E.R.D.A. Maria Inés Ernestina Ramirez de Alvarez.
Lo de las iniciales es solo un detalle, no tiene mayor importancia. A quién pueden interesarle mis iniciales?
Tengo 52 años. Bien llevados eh! Crié tres hijos. Sí, tres. Por orden de aparición, el Diego, la Ñata (aunque su verdadero nombre es Lourdes, en honor a la Virgen, se entiende? Pero la chiquita nos salió con una “importante” nariz igualita a la del padre y por eso el apodo de Ñata) y por último Maximiliano, al que todos le decimos el Maxi, para abreviar.
Somos felices, si, muy felices. Sin entrar en detalles. Tenemos nuestras cosas, como en cualquier familia, pero en esencia somos felices.
Ustedes se preguntarán porque razón esta señora decidió abrir un blog? Paso a contarles.
Al lado de casa vive un vecino. Es un señor con todas las letras. UN SEÑOR. Abogado, viudo, padre de familia (tiene dos hijos hermosos y muy educados) y solemos ponernos a conversar. Cierto día me comentó que tenía un blog. Un blog? Le pregunté. No tenía la más mínima idea que era eso y él me contó de qué se trataba y como funcionaban esas cosas. Me picó el bichito de la curiosidad. La agarré a la Lourdes y le dije: “Enseñame a usar la computadora”.
La Ñata me miró extrañada y me dijo: “Mamá, porqué no te dejás de joder y seguís dedicándote a mirar la novela de la tarde?”
Ahí comenzó la historia. Lo cierto es que, luego de mucho insistir y probar, le fui tomando la mano a la compu. Y un poco con las instrucciones de la Lourdes y otro poco con las recomendaciones del Cacho ( es el apodo de mi vecino), me fui metiendo en este mundo apasionante de la cibernética (así le dicen, no?). Y un buen día me decidí y para matar el aburrimiento me largué a armar este blog siguiendo esas instrucciones y recomendaciones.
Mi idea es dedicarle un par de horas diarias a este lugar y contar mis cosas, mis historias, la de mis hijos, mi marido y todo aquello que vaya sucediendo a nuestro alrededor. Según el Cacho, aquí suele meterse gente de todas partes, incluso de otros países que se interesan por lo que a una le pasa, dejan comentarios y terminan convirtiéndose en amigos. Yo necesito tener amigos. En el barrio son todos una manga de chusmas y lo único que los entretiene es sacarle el cuero a los vecinos. Por lo tanto, muchos amigos no tengo y me pareció que este podía ser un buen medio para conseguirlos y asi conversar con alguien.
Bueno, hasta aquí llegué. En un rato vuelve el José del trabajo, así que voy a ponerme a cocinar. Si no le tengo preparado algo sustancioso para engullir se pone como loco y es mejor que ni se entere que se me dio por esto de la computación porque va a creer que estoy enloqueciendo.
Hasta mañana.